ACERCA DEL PROGRAMA
El Programa Internacional: Familias Cristianas Fuertes fue desarrollado en 2016 por Leslie Wannemacher como respuesta a una necesidad real expresada por colegas de distintos países mientras que ella residía en el sudeste asiático.
El plan de estudios se actualizó y en 2023 se amplió con el nombre de Fortaleciendo Comunidades y Familias. Esta nueva versión incluye la incorporación de varios temas nuevos que habían sido solicitados por padres y maestros que usan el programa.
Los manuales de enseñanza del nuevo plan de estudios ofrecen explicaciones detalladas de los conceptos, con la incorporación de más ejemplos, juegos de roles de demostración, actividades, juegos y separatas.
El Programa Internacional: Familias Cristianas Fuertes puede adaptarse y usarse en múltiples contextos culturales.
El Programa Internacional: Familias Cristianas Fuertes es una adaptación del Programa de Fortalecimiento de las Familias (SFP).
El SFP fue desarrollado en 1982 por la Dra. Karol Kumpfer y sus colaboradores, con financiación del Instituto Nacional sobre el Abuso de Drogas. Es un programa de crianza basado en la evidencia, diseñado para ayudar a padres e hijos a desarrollar relaciones familiares más felices, y para ayudar a mantener a los niños libres de adicciones. Ha sido actualizado y ha demostrado su eficacia con familias en los 50 estados de los EE. UU. y en 36 países extranjeros. El SFP fue actualizado en 2015 con una serie de videos para familias, por Karol Kumpfer y Jaynie Brown.
Los conceptos claves del plan de estudios Fortaleciendo Comunidades y Familias se han adaptado, con permiso, del Programa de Fortalecimiento Familiar, junto con contenido adicional extraído de la Biblia y otros recursos citados al final de los manuales.
¿SABÍA USTED?
Si un niño llega a los 21 años sin fumar, beber alcohol o consumir otras drogas, es probable que nunca se haga adicto. Esto demuestra que se trata principalmente de un problema de la adolescencia que puede prevenirse.
Los compañeros de un niño son el principal factor de riesgo para que experimente con el tabaco, el alcohol y otras drogas.
Los estudios demuestran que el factor de protección más importante en la vida de un niño es una familia donde haya una relación estrecha con un adulto atento y receptivo.
En la mayoría de los casos, los padres que han aprendido a crear lazos afectivos, establecer límites y supervisar las actividades de sus hijos pueden prevenir el consumo de drogas y alcohol entre los adolescentes, permitiéndoles crecer con relaciones familiares más felices y un futuro más brillante.
FACTORES DE RIESGO Y DE PROTECCIÓN
Existen factores de riesgo y factores de protección que pueden contribuir a perjudicar o proteger a los jóvenes del abuso de sustancias y otras conductas delictivas.
Los factores de riesgo pueden perjudicar a los niños y aumentar las probabilidades de que elijan consumir tabaco, alcohol y otras drogas nocivas. Los factores de protección ayudan a prevenir el abuso de sustancias. Los factores de riesgo son los que debemos minimizar en la vida de nuestros hijos hasta donde sea posible.
El programa FCF procura minimizar los factores de riesgo en la vida de un niño y aumentar sus factores de protección para potenciar su resiliencia personal contra los eventuales problemas en su vida, y hacer menos probable que recurra al consumo de alcohol u otras drogas para hacer frente a sus problemas. Lo que es más importante, se basa en las Escrituras y le encomienda al niño una relación personal con Jesús que le ayude a afrontar sus problemas.
Las cuatro áreas principales de influencia en la vida de un niño que pueden ser fuentes de daño o de protección son las siguientes:
- La sociedad y comunidad
- Los compañeros y amigos
- La familia
- La personalidad del individuo
LESLIE WANNEMACHER
Leslie es la creadora y coordinadora del programa Familias Cristianas Fuertes. Ella y su marido viven desde hace 33 años en el sudeste asiático, donde criaron a sus tres hijos. Es educadora y ha realizado estudios de posgrado en lingüística. Leslie enseñó a alumnos de primaria en una escuela internacional de Tailandia durante 14 años. Hace 8 años, ante la abrumadora necesidad expresada por la población local del sudeste asiático continental, se pasó a la labor de fortalecer a las familias cristianas animándolas a comprometerse con las Escrituras.